Conceptualización prospectiva

Documento elaborado por: Luis Gonzalo Tejada Moreno experto en prospectiva.

La prospectiva es un Concepto creado en los noventas por la Escuela Francesa, es aplicada como visión colectiva y acción estratégica. Es una disciplina que estudia el futuro para estimular los procesos de vigilancia e inteligencia y así facilitar la toma de decisiones estratégica que va de la anticipación a la acción a través de la apropiación, dándole así una alta connotación cultural.

El modelo actual de Prospectiva estratégica que se conoce como Planeación prospectiva estratégica, define escenarios y planea su diseño y construcción a través de la estrategia. Los escenarios son imágenes, representaciones temporales los cuales se construyen con factores de cambio como claves que se expresan desde distintos enfoques: Social, político, cultural, económico. La construcción puede tener muchos escenarios alternativos.

Como se dijo antes, la prospectiva como disciplina tiene como objeto de estudio, el futuro. El futuro como representación temporal es incierto, múltiple, está cargado de muchos interrogantes que desatan desde hoy, desde el ideal, la búsqueda de la felicidad, la dignidad y el buen vivir, significando grandes transformaciones y movilizaciones sociales. Esto es una clave para abordar el futuro.

El futuro está formado por un conjunto de imágenes, representaciones, escenarios, de carácter mental, que se visualizan en el tiempo y se definen desde las concepciones y comprensiones de los sujetos interesados y/o comprometidos en el  abordaje de la construcción del plan estratégico. Esto le da un carácter ideológico.

El futuro hoy no existe, solo se sabe que vendrá. Es un referente a alcanzar y su realización está determinado, en gran medida, por decisiones conscientes, planeadas o inconscientes y sin planeación,   de los actores que lo vivirán.  Las preguntas, las dudas son el resultado de la multiplicidad de imágenes, representaciones y escenarios que se plantean para el futuro. Estos interrogantes le dan sentido al presente y se convierte en un ejercicio de libertad mental.

Entre las múltiples representaciones emerge con fuerza un ideal, un deseo, un anhelo para el futuro. Es una apuesta que convoca a su construcción como expresión de poder, esto le da un carácter político.

La apuesta de futuro es de carácter colectivo que se da  en la medida que los actores de manera voluntaria, activa y consensual lo convierte en una visión compartida. Una aspiración noble de la sociedad a través de es la construcción de su felicidad, la dignidad y el buen vivir. El presente, como determinación del escenario apuesta y como compromiso de los actores de su construcción, vive procesos significativos de transformación, en perspectiva del desarrollo de la sociedad.

El abordaje del futuro exige de entender que esta se construye desde una dinámica cambiante y caótica. Por ello la comprensión del concepto de cambio es crítico y determinante para los desarrollos.

El cambio es un proceso de transformación de la realidad que de manera permanente afecta   las dinámicas inmersas en esta, tales como: Sociales, políticas, económicas, culturales, tecnológicas, cotidianas, entre otras. Su carácter de proceso lo hace dinámico, a veces turbulento y caótico, que genera transformaciones simples o profundas que inciden permanentemente en las definiciones, decisiones y dinámicas de las organizaciones, y los territorios. Igualmente se caracteriza por que desde lo temporal, se hace creciente exponencialmente, en sus ritmos.

Desde esta comprensión conceptual del cambio, los factores de cambio son elementos que se expresan en la realidad que se interviene generando una evolución o involución, transformación o retraso de los componentes o dimensiones sociales, políticas, económicas, ambientales, entre otras, es decir, pueden expresarse de manera positiva acelerando el cambio o negativa retardándolo.

El futuro  es incierto, múltiple y esencialmente distinto al hoy, es decir, no sabemos con certeza cuál será su expresión pero se sabe que existen muchos futuros posibles, futuribles, y lo deseable es aquel que genere profundas transformaciones para  la consolidación.

Desde la disciplina prospectiva en la construcción de su  metodología, los factores de cambio adquieren un sentido vital y determinante para el análisis de los futuros alternativos posibles y en especial del futuro deseable.  El abordaje de estos se realiza desde una perspectiva de cambio profundo. Para ello se hace necesario realizar algunas precisiones conceptuales y comprensiones prospectivas de lo que son los paradigmas, las tendencias, las rupturas y los hechos portadores de futuro.

Los paradigmas son formas de concebir, de ver la realidad, son “verdades”, reconocimientos y aceptaciones de una comunidad.  Son aquellos lentes que permiten leer, interpretar la realidad en que se encuentra inmerso en la realidad  en un tiempo determinado. Están determinados por el nivel de comprensión que la sociedad ha logrado construir sobre la realidad observada y observable, hasta el momento histórico en que se manifiesta el paradigma. Lo anterior lo hace mutable ya que la preocupación de la ciencia es lograr cada vez mayores comprensiones del mundo y construir nuevas teorías derivados de nuevas observaciones, hallazgos y descubrimientos producto de nuevas preguntas investigativas. Las preguntas y respuestas del presente están determinados en lo fundamental por el dominio que impone el paradigma dominante.

Partiendo que el futuro deseado es significativa, esencial, sustancial y fundamentalmente diferente al presente, son los cambios paradigmáticos en donde se centra el análisis del cambio en la prospectiva, para abordar el análisis de los escenarios alternativos de futuro que se le presentan.  Se trata de generar cambios profundos y alternativos en la realidad actual y estos dependerán de la capacidad social de los actores, a través de su voluntad y acción, que se tenga de cambiar los modelos y conceptos que tienen vigencia dominados por el paradigma vigente. El reto es explorar y construir nuevos paradigmas, por ello la prospectiva es paradigmática.

Las tendencias son fenómenos que tienen sentido desde la relación temporal estructural entre el pasado, presente y futuro. Estas, poseen trayectoria histórica y en esta época han determinado, en gran medida, la evolución del objeto de estudio desde lo cualitativo y cuantitativo. En el tiempo presente, el fenómeno afecta y  se expresa, significativamente, explicando la situación actual en todas sus dimensiones e igualmente en el futuro presentara una evolución que podrá afectar el desarrollo  de manera positiva o negativa. De acuerdo a la gobernabilidad que se tenga sobre ellas se clasifican en pesadas y livianas, siendo la pesada la de muy baja gobernabilidad por parte de los actores y la liviana la de muy alta gobernabilidad.

En el marco de la concepción y el método prospectivo las tendencias juegan un papel en la configuración de los futuribles, futuros alternativos. Desde el concepto prospectivo, las tendencias pesadas, en lo fundamental, como factor de cambio, emergen como uno de los pilares para el abordaje de los futuros posibles, probables y deseados. Desde el método, los escenarios son, en parte, una expresión de la evolución de las tendencias pesadas, descriptas a través de imágenes, trayectorias y una metodología coherente en donde, la evolución de factores críticos de cambio configuran ese futuro deseado. Un futuro, de manera casi inexorable, está constituido, en parte,  por la evolución positiva o negativa de las tendencias pesadas.

Las rupturas, son expresiones en el tiempo que se dan en la evolución del proceso de construcción, manifestándose como un punto de quiebre, de oposición a los fenómenos anteriores con capacidad de contrarrestar su acción, en el que subyace el agotamiento de un paradigma dominante y el emerger de un nuevo paradigma. Lo determinante en las rupturas es la capacidad que se tenga de encontrar el nuevo paradigma emergente, transformador, que se encuentra en las entrañas del proceso.

Las rupturas se entienden como el anochecer de un viejo paradigma y el amanecer de un nuevo paradigma. Desde la concepción del paradigma este nace, crece, se desarrolla y muere y su agotamiento implica convivencia de lo viejo con lo nuevo en perspectiva de lo nuevo. En la concepción prospectiva estas circunstancias contribuyen a la construcción de los procesos de futuro, siempre teniendo como referente la emergencia del nuevo paradigma.

Desde el método prospectivo la ruptura se entiende como aquel momento en donde se presentan circunstancias que hacen cambiar de dirección la tendencia, modificándola sustancialmente y generando posibilidades de nuevos escenarios que pueden ser de desarrollo o involución dependiendo de la capacidad de los actores articulados para la realización de estos constructos de futuro. En este rompimiento emergen con fuerza, se visibilizan fenómenos que no han sido detectados pero que representaran cambios significativos al futuro, llamados hechos portadores de futuro.

Finalmente surgen los hechos portadores de futuro, entendidos como aquellos fenómenos que están en desarrollo, en ciernes, que no tienen verificación histórica y representan gran importancia por la capacidad que poseen de generar transformación que traerán consecuencias positivas o negativas que se expresaran en los escenarios de futuro. La no verificación histórica del fenómeno no es una explicación de su no existencia. Estos hechos son incubaciones invisibles producto del paradigma dominante que impide su visibilizacion. El cambio de lente en la mirada permite nuevas observaciones y es este el momento que lo invisible se vuelve visible. Uno de los poderes de un paradigma está en la capacidad de visibilizar aquello que logra explicar e invisibilizar aquello que no tiene capacidad de explicar.

Este concepto de Hechos portadores de futuro es quizás el componente del cambio más importante dentro de la concepción prospectiva, para la construcción del futuro, por varias razones, veamos:

  • Es la expresión por esencia del surgimiento de nuevos paradigmas.
  • Es una construcción social que históricamente ha explicado el desarrollo de la ciencia y las sociedades, entre otras.
  • Hace visible lo que antes no era visible.
  • Posee un gran poder transformador derivado de las nuevas respuestas a las preguntas hechas a los fenómenos.
  • Son los embriones de los escenarios apuestas o deseables en donde se expresa el desarrollo del bienestar de la sociedad.

Desde el método prospectivo los escenarios se construye teniendo presente la manera como evolucionara los hechos portadores de futuro. Se trata de tener una mirada de rayos láser que penetra a las profundidades, para encontrar estos fenómenos que explicaran las grandes trasformaciones  desde un enfoque prospectivo. Los escenarios de futuros alternativos y deseables se soportan, en lo esencial, en la evolución de los hechos portadores de futuro.

Desde el concepto de la estrategia se tiene lo siguiente: La estrategia nace en el mundo militar. Han pasado 2.500 años desde que  Sun Tzu la plantea y a través del tiempo ha incursionado en otros campos como la sociedad, la matemática y en los últimos tiempos el ámbito empresarial habiéndose iniciado en los años ’60 del siglo XX con autores como Alfred D. Chandler, continuado en el ’65 con Igor Ansoff y llegado a un alto nivel con Michael Porter en los ’80 y ’90. En los negocios como en la guerra, el objetivo de la estrategia se han enmarcado en el conflicto, entrando hoy en una tensión producto del emerger de una tendencia expresada en los procesos de articulación social que requieren de un nuevo tratamiento  del conflicto, como factor de desarrollo, en lo especifico está en la construcción de esquemas de relacionamiento y establecimiento de redes.

En esta era nueva, ninguna estrategia de negocios puede construirse sobre análisis o información fragmentaria o parcial, el paradigma de lo fragmentario está agonizando. Hoy  la estrategia no se concibe para escenarios estáticos y continuos, se construye en escenarios dinámicos y discontinuos. De ahí el carácter transformador, impredecible, cualitativa y poco gobernable. Las organizaciones desde la perspectiva estratégica estarán sumida en una realidad que presenta estas características. Emergen en la nueva teoría de la estrategia diez cambios que la abordan de manera muy diferente a como se ha abordado tradicionalmente.

Metodología prospectiva